Vendían ketamina y éxtasis en una fiesta en el sótano de una casa del Bajo de San Isidro

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    La policía bonaerense detuvo a tres sospechosos; el presunto organizador de la banda era un DJ conocido por el nombre de fantasía de “Leron Bulix”; la convocatoria se hacía en redes sociales.

    La fiesta estaba en su mejor momento. En el escenario improvisado en el sótano de un inmueble del Bajo de San Isidro, a pocos metros del Río de la Plata y en plena veda electoral, el DJ “Leron Bulix” hacía su show y 200 asistentes disfrutaban de la música.

    Pero de golpe todo fue silencio y se encendieron las luces. Policías bonaerenses irrumpieron en un allanamiento de urgencia ante la posibilidad de que en el lugar se vendieran drogas.

    Las sospechas no eran erradas: los detectives secuestraron 320 microdosis de ketamina (un fuerte anestésico usado como alucinógeno), 202 pastillas de éxtasis y más de 100 dosis de cocaína. Así, “Leron Bulix” quedó detenido, acusado de ser el presunto organizador de la banda. También fueron apresados otros dos jóvenes, supuestos dealers de la banda.

    El operativo de urgencia comenzó a la 1.30 de domingo 13 de agosto, pocas horas antes de la apertura de las PASO, en una propiedad situada en Vuelta de Obligado al 400, en el Bajo de San Isidro.

    Era el final de una investigación de campo iniciada hacía tiempo por detectives de la Delegación San Isidro de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de la policía bonaerense, al mando del comisario mayor Marcelo Larroca.

    El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por Matías López Vidal, que fue quien dio luz verde al allanamiento de urgencia.

    “Cuando ingresamos en el sótano, que tenía una dimensión de diez metros por ocho, se nos vino la imagen de la tragedia de Cromagnon. Había 200 personas y la puerta de salida estaba tapada con un colchón de goma espuma para mejorar la acústica del lugar. Si pasaba algo o había algún accidente les iba a ser muy difícil salir”, afirmó una fuente de la investigación que participó del operativo.

    Las pastillas de éxtasis se comercializaban a 500 pesos y las dosis de ketamina, a 1000. El inmueble fue clausurado por inspectores de la Municipalidad de San Isidro, que también secuestraron los equipos de musicalización.

    Las entradas a la fiesta, denominada Top Secret, tenían un valor de 100 pesos. “Las invitaciones se hacían en forma privada, a través de las redes sociales”, explicaron las fuentes consultadas.

    Los detectives policiales estiman que hacía dos años que “Leron Bulix” organizaba este tipo de fiestas electrónicas privadas. La mayoría de las veces se hacían en casas del norte del conurbano.

    “Teníamos la sospecha de que en este tipo de fiestas se vendían sustancias estupefacientes y comenzamos la investigación con tareas de campo para determinar cuándo iban a hacer otra rave . Se hizo difícil porque la información estaba muy restringida”, explicaron voceros con acceso al expediente.

    En un momento clave de la pesquisa, los detectives que hacían las tareas de campo obtuvieron una copia de las invitaciones que circulaban en un grupo privado de Facebook.

    La invitación para la fiesta Top Secret tenía el anuncio del día y el horario: 12 de agosto, a las 23. Pero no figuraba la dirección del lugar donde se desarrollaría el evento.

    “Sospechábamos que iba a ser en una casa de la zona norte. Finalmente, y por medio de las redes sociales, conseguimos las coordenadas exactas”, sostuvo un detective que participó de la investigación.

    El sábado a la noche una comisión de la Delegación San Isidro de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado comenzó con una vigilancia discreta en la zona del Bajo de San Isidro.

    “En el exterior de la propiedad en la que se hacía la fiesta advertimos que había dos jóvenes en una situación sospechosa. Era el típico «pasamanos» en que uno entrega dinero a cambio de algo. Se le explicó al fiscal López Vidal lo que ocurría y el magistrado ordenó un allanamiento de urgencia”, recordó una fuente policial.

    Con la autorización judicial en sus manos, los detectives de la policía bonaerense irrumpieron en la casa y le pusieron punto final a la fiesta. “El organizador principal, que se hacía llamar por el nombre de fantasía «Leron Bulix», tenía la colaboración de otras personas”, informó ayer el Ministerio de Seguridad bonaerense en un comunicado de prensa.

    En un primer momento, además de “Leron Bulix” y de los dos presuntos dealers aprehendidos, también fueron apresadas otras cuatro personas, que pocas horas después quedaron en libertad.

    No es la primera vez que las fuerzas de seguridad irrumpen por sorpresa en una raveante la sospecha de que se vendían drogas. En diciembre de 2015, detectives de la Policía Federal detuvieron a 13 sospechosos en medio de una fiesta electrónica que se desarrollaba en un quinta de la zona oeste del conurbano. Ese día secuestraron 2825 pastillas de éxtasis.

    (Fuente La Nación)

     

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