Ocho años sin Garrido en San Isidro

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    Este viernes 17 de febrero de 2017 se cumple el octavo aniversario del asesinato del Capitán Aldo Roberto Garrido, emblemático y querido policía del centro comercial de San Isidro que falleció en cumplimiento del deber.

    “Pasan los años y es justo recordar a las personas importantes. Garrido  fue un ejemplo de servidor público. Siempre fue una persona sumamente querida por todos nosotros”, suele expresar el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, cada vez que se le realiza un homenaje a Garrido.

    Cada vez que lo recuerdan,  la viuda de Garrido, Marta Barbaris dice que es un orgullo que siempre lo tengan presente.

    Un busto, ubicado en Belgrano y Pasaje Aldo Garrido (ex Chacabuco), permite que Garrido esté siempre en el recuerdo de los sanisidrenses.

    Su dolorosa partida

    El 17 de febrero de 2009, alarmado porque no veía a las vendedoras del local de venta de ropa masculina de Chacabuco 361, en el centro de San Isidro, el suboficial Aldo Garrido, que desde hacía más de 30 años patrullaba la zona, entró en el negocio, poco después de las 10.

    El policía, de 61 años, fue sorprendido allí por un hombre y una mujer que estaban robando en el local. Hubo un forcejeo, el ladrón le sacó el arma reglamentaria, le disparó dos balazos en el pecho y lo remató de un tiro en la espalda.

    La noticia provocó una inusual conmoción entre vecinos y comerciantes. Todos en el centro de San Isidro conocían, apreciaban y respetaban a Garrido, un clásico “policía de la esquina”, de los que ya casi no se ven. Tras el asesinato, los comerciantes bajaron de inmediato las persianas y colocaron crespones en todos los locales de la calle Chacabuco, entre 9 de Julio y Belgrano.

    Ese día, a las 19, la Catedral de San Isidro se vio desbordada por centenares de personas que, con bronca y dolor, se acercaron para participar de la misa en la que se recordó al policía, cuya conducta era considerada ejemplar.

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