Huerta orgánica en San Isidro: Un espacio donde se siembra la inclusión social

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    Jóvenes con discapacidad intelectual que participan del programa de capacitación e inserción laboral que el Municipio realiza junto a Pro Huerta del INTA, compartió una jornada con los integrantes Centro Barrial Diocesano de Atención de las Adicciones La Cava.

    Con el objetivo de promover la inclusión, el Municipio de San Isidro lleva adelante junto a Pro Huerta del INTA un programa de huertas orgánicas con título oficial que ofrece salida laboral a jóvenes con discapacidad intelectual.

    Una iniciativa que surgió hace dos años de una simple idea, que hoy es una exitosa realidad que ya cuenta con más de 120 asistentes en cuatro sedes ubicadas en distintas localidades del distrito. Sin embargo, parece no haber un límite cuando se trata de algo tan importante como la integración social.

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    Así quedó demostrado ayer cuando jóvenes que participan de este programa realizaron una huerta en la terraza del Centro Barrial Diocesano de Atención de las Adicciones La Cava junto a integrantes de este espacio ubicado en Beccar.

    “El objetivo es dar un oficio a personas con discapacidad con título, algo que representa una salida laboral. Para ello, realizamos muchas prácticas profesionales para que los alumnos se enfrenten a diferentes suelos,  sociabilicen y se egresen lo más capacitados posibles”, expresó Ignacio Floridi, coordinador del programa.

    Y agregó: “Estamos muy felices y entusiasmados por el crecimiento de esta iniciativa. El programa ya cuenta con dos años de funcionamiento donde se egresaron 40 personas de los cuales 20 ya están trabajando en distintas huertas del partido”.

    Mientras ayudaba subir las bolsas de tierra, Ana Beccar Varela, coordinadora del centro barrial que trabaja con adicciones, comentó: “Es muy interesante este tipo de actividades porque todos nos enriquecemos. No sólo trabajamos en un proyecto en común sino que compartimos valores que nos hacen mejores personas”.

     Con su pala en mano, Gastón Díaz destacó: “Estamos plantando papás, lechuga y cebollas. Me encanta hacer esto pero lo mejor es el grupo”.

    Tras limpiar la terraza, Carlos Torres subrayó: “Es muy lindo porque se aprende muchísimo, no sólo a trabajar la tierra sino a compartir y ser mejores personas”.

    Sin dejar de plantar, Gustavo Cabrera completó: “Esto está buenísimo, me encanta. Quien quiera pasar un buen rato y le guste las huerta, está más que invitado a sumarse a trabajar con nosotros”.

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