Gustavo Posse: “Los que tenemos una responsabilidad política debemos entregarlo todo”

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    En una entrevista con la revista Gente, el intendente de San Isidro asegura que soñar con una sociedad más justa no es una utopía, pero que se consigue “con disciplina, no con demagogia”. Repasa su gestión, se ilusiona con nuevas obras y elogia a Vidal y a Macri. Apasionado, proclama: “Mi libido está puesta en esto”.

    Al costado del río, el mismo que aprendió a admirar (y se animó a transitar) desde muy joven, Gustavo Posse se siente a pleno. “Me crié acá, a cuatro cuadras. Iba a pescar pasando el canal costero, mi mamá no se enteraba… No es un río manso, eh, la meteorología varía rápido. Eso sí: todos los análisis de laboratorio que se le practicaron al agua dan perfecto. Tiempo atrás, veías toneladas de sábalos muertos. Por la contaminación, claro. Y gracias al trabajo que se hizo, eso se revirtió. Además, ahora vamos a renovar el puerto”, se entusiasma el intendente de San Isidro, quien a sus 54 años ya lleva 17 al frente del Municipio. Padre de Macarena (22, estudiante de Derecho) y Melchor (20, estudiante de Economía y Finanzas), se anima a la charla, en el San Isidro que tanto quiere.

    ¿Qué tipo de renovación?

    Pensá que hay 15 millones de personas en el Área Metropolitana que no tienen acceso al río. Los intendentes anteriores no lograron un entendimiento con la provincia por el tema portuario. Salvo los industriales, como Bahía Blanca o Mar del Plata, el resto está lleno de puertos abandonados. La primera vez que alguien tiene grandeza en este asunto es la gobernadora (María Eugenia) Vidal. No bien asumió, nos lo trasladó. Es estos días se firma el acta para desarrollarlo en forma conjunta: vamos a construir un eco-parque. Queremos que haya lugares para caminatas, bicisendas… Este lugar, que hace 80 años fue un puerto de frutos y fracasó, esperaba ser transferido desde hacía medio siglo.

    Usted tiene una relación estrecha con Vidal. Le puso un voto de confianza desde el comienzo.

    No la conocía mucho, salvo por su actuación en la Ciudad, de la cual hablaban maravillas. La traté en campaña y ahí me di cuenta… Como se dice futboleramente, es “una jugadora distinta”. Para mí, esto es una profesión. Y la función pública es para especialistas.

    Usted valora la experiencia.

    Y la especialización. Yo soy un tipo normal, con hijos, amigos, hago deporte… Pero la libido está puesta en esto. Acá. Y a Vidal la noto igual.

    ¿Ser gobernador es un desafío que le gustaría encarar en algún momento?

    Es algo natural para mí, estoy calificado y preparado para eso, pero en política lo primero que tenés que saber es cuál es tu lugar. Y me siento muy cómodo trabajando con Vidal, me gusta reconocerle la estatura al otro. Estando ella… está ella. La única manera de tener un llamado de Selección es andar bien en tu club. Y éste es “mi club”.

    Usted es intendente desde fin de 1999. Y la función pública siempre desgasta.

    Las encuestas de imagen, de las que –aclaro– no soy cliente, todas me dan en lo más alto. Pero es apenas… una foto, digamos. Sueño que esa encuesta, esa foto, me dé una película.

    ¿Con qué final?

    Con un país más justo. En el que todos podamos acceder a los derechos básicos… Y poder ser parte de ese proceso.

    ¿Imaginar eso es una utopía?

    No. Se hace con disciplina, no con demagogia y populismo. No se puede decir a todo que sí. Lo que tiene San Isidro es que acá también se administró el “no”. Y aun así tenemos buena consideración, habiendo dicho que no a tantas cosas.

    Por ejemplo.

    No a la edificación desmedida, a la densidad poblacional que asfixia. Nosotros invertimos en cosas de fondo. En educación, sobre todo. Por ahí no te da votos, como sí los da un mega-recital. Pero nos inclinamos por otras cuestiones, las que son políticas de Estado.

    ¿Cómo ve al presidente Macri?

    Tiene una gran virtud: sigue siendo el mismo de siempre. Para sacar al país del populismo, no mide respecto de los costos necesarios. Lo digo de manera respetuosa, porque muchos argentinos están sufriendo pasar de la mentira de los años anteriores a tocar piso con la realidad. La manera en que pone la cara, la cabeza, que no le tiemble el pulso para tomar esas decisiones, es admirable. Un país que estaba aislado, con dificultades para darle trabajo a su gente… Si tuviese que buscar un paralelo sería con Illia y Frondizi… Es la primera vez que un ingeniero es presidente. Si analizás, todas las medidas que tomó son de carácter estratégico. Y debemos luchar para que esas medidas se prolonguen. No tendría sentido si volviera el saqueo dentro de poco.

    ¿Por qué nunca terminamos de ser el país que podríamos?

    Habría que sostener estas políticas de Estado al menos 30 años.

    ¿Las que está implementando Macri?

    Sí. Macri no está haciendo nada exótico, ni buscando a ver qué duele más. No. Para salir de la decadencia, las medidas tenían que ser éstas. El cómo es opinable, pero el rumbo debe sostenerse. Hay que producir polos de desarrollo que le den trabajo a la gente.

    ¿Qué lo enorgullece de estos años en la intendencia?

    Los tres hospitales que tenemos. Y el inmenso patrullaje de seguridad que se realiza, con vehículos y cámaras. Pero la base, siempre, es lo social. Y lo fundamental, la educación.

    ¿Qué máxima aprendió en este tiempo en la función pública?

    Que los que tenemos una responsabilidad política tenemos que entregarlo todo. Así es mi vida. Y me gusta cada vez más.

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