Clases de canto para adultos en Beccar

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    Se dictan todos los lunes de 18 a 20 en el Centro Cívico Cultural Beccar (Av. Centenario 1891). Allí, los alumnos aprenden técnicas de relajación, respiración, vocalización e interpretan diferentes géneros musicales.

    En un salón del Centro Cívico Cultural Beccar, la música clásica convive con el hit del momento “Despacito”. Quizás suene rara la combinación, pero sólo bastan unos minutos para entender que el taller de canto, interpretación y repertorio, es un espacio de exploración de todos los géneros musicales donde la diversión es la protagonista.

    Durante el curso, que se lleva a cabo los lunes de 18 a 20 en Av. Centenario 1891, los alumnos aprenden diversas herramientas para desarrollar técnicas vocales, realizan ejercicios de relajación, respiración, postura, y pierden el miedo escénico a cantar en público.

    “Nuestra técnica sirve para cantar todos los estilos porque trabaja el cuerpo como un instrumento musical, cuidando la voz”, señala la profesora María Inés Mateos, quien dirige la clase junto a su colega Enrique Roy.

    Y agrega: “Buscamos generar un clima de confianza para lograr un aprendizaje más efectivo. Los adultos aprovechan su tiempo y enfocan su mente en una actividad que les trae beneficios en su salud, como es respirar correctamente”.

    En cada clase se hace hincapié en uno de los pilares fundamentales para la formación artística: la interpretación. Cada alumno pasa en forma individual al centro del aula, interpreta una canción y recibe las observaciones de la profesora sobre su actuación.

    Tras recibir una ovación de sus compañeros, Patricia Lamolina de Beccar – que asiste hace 3 años a las clases- , expresa: “Para mí el canto es una pasión y las clases son maravillosas por la buena onda de los profesores. Este año mi hija se sumó al grupo”.

    Rafael Sarmiento, quien viaja todos los lunes desde Capital Federal para tomar las clases, sostiene: “Es genial que el taller sea grupal porque se interactúa y se escuchan las correcciones de los demás, algo que nos enriquecen. Los profesores tienen una forma muy cariñosa de enseñarnos”.

    “Es una propuesta excelente, el Municipio nos brinda una gran posibilidad a aquellos que queremos aprender y disfrutar del canto. Además me divierto muchísimo con mis compañeros “, concluye María Liliana Cedrato, vecina de Martínez.

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